¡LIBRES!

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¿Sabía usted que hay cinco cubanos presos en las cárceles de Estados Unidos por luchar contra el terrorismo? 
¡LO HEMOS CONSEGUIDO. LOS CINCO ESTAN LIBRES Y DE VUELTA EN CUBA. FELICIDADES, COMPAÑER@S!
 

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Noviembre_2007
Las Violaciones a los Derechos Humanos de Los Cinco Héroes Cubanos no pueden ser olvidadas

Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar, Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort y René González Sehwerert son cinco jóvenes cubanos arrestados en la Florida en septiembre de 1998. Fueron juzgados y condenados por conspiración para cometer espionaje y otros cargos relacionados, en el único lugar donde no podían tener un juicio justo: Miami.

Su caso es típico de los juicios políticos que Estados Unidos critica como contrarios al respeto por los derechos humanos cuando ocurren en otros países.

BREVE SINOPSIS DE LAS VIOLACIONES MÁS RELEVANTES QUE TUVIERON LUGAR DURANTE EL PROCESO LEGAL DEL CASO:

Por Leonard Weinglass, Abogado de Antonio Guerrero

1. La investigación estuvo viciada desde el punto de vista constitucional : Los agentes del FBI entraron en las residencias de los Cinco sin informar a sus ocupantes, y bajaron información de sus computadoras con una orden judicial dada por un tribunal secreto, Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera, que funciona fuera de los parámetros de la constitución de los Estados Unidos y que es muy polémico dentro de la comunidad de las libertades civiles de Estados Unidos.

2. El proceso de investigación previo al juicio y el manejo de la evidencia durante el mismo estuvieron viciados desde el punto de vista constitucional: Después de incautar más de 20 000 páginas de documentos (no clasificados) durante el proceso de investigación, todos los cuales erann documentos de los acusados, el gobierno clasificó cada una de las páginas como “Top Secret” como si estas fueran documentos secretos del gobierno, y entonces invocó las disposiciones de la Ley de Procedimientos para la Información Clasificada (Classified Information Procedures Act, CIPA), que le permite al gobierno restringir el acceso de la defensa a sus propios documentos y controlar la evidencia disponible en el juicio.

3. Ubicar la sede del juicio en Miami, Florida violó los derechos fundamentales y constitucionales de los acusados de ser juzgados en una atmósfera libre de prejuicios en contra de ellos. Miami es el hogar de más de 600 000 exiliados cubanos que albergan una mentalidad de “estado de guerra” en contra del gobierno cubano. Incluso el gobierno de Estados Unidos, en una moción previa a un juicio celebrado un año después, argumentó al Tribunal que era “virtualmente imposible” realizar un juicio justo en Miami en un caso que tocara asuntos cubanos. Sin embargo, y a pesar de la abrumadora evidencia, la corte ordenó que el juicio se celebrara en Miami. El veredicto del jurado, culpables de todos los 26 cargos, estaba predeterminado.

4. La conducta de los fiscales le negó a los acusados un juicio justo. A través de un modelo de objeciones que le negó a la defensa la oportunidad de presentar la evidencia relacionada con la necesidad de Cuba de protegerse de cuatro décadas de agresión en contra de su país, los fiscales tuvieron éxito en ocultarle al jurado la evidencia que sería clave para la defensa de los acusados. Más aún, sin tener en cuenta de forma flagrante la evidencia que demostraba que los Cinco estaban en estados unidos para infiltrara y monitorear las actividades de los grupos mercenarios que operaban en contra de su país, el fiscal en su argumentación de cierre afirmó, no una vez sino tres, que el propósito de ellos era “destruir a los Estados Unidos de América”.

5. La naturaleza sin precedentes de los principales cargos que conllevaron a las penas de cadena perpetua. Tres de los Cinco están cumpliendo condenas de por vida y uno de ellos dos cadenas perpetuas. Estas condenas son el resultado de haber sido encontrados culpables de cargos de conspiración, delitos no sustantivos. La fiscalía no tuvo que probar que los crímenes de espionaje y asesinato habían ocurrido realmente. Todo lo que tuvo que probar a un jurado de Miami fue un nebuloso cargo de que estos cinco cubanos “habían acordado” cometer tales actos, y que el acuerdo por si mismo era un crimen.

En este caso la fiscalía concedió al principio que los documentos no clasificados del gobierno de Estados Unidos habían sido obtenidos o transmitidos por los Cinco.

El cargo de conspiración para cometer asesinato en contra de Gerardo Hernández estuvo basado en el derribo de dos aeronaves por parte de la Fuerza Aérea cubana que estaban por entrar, o estaban ya dentro del espacio aéreo cubano. Nunca antes una acusación criminal había estado basada en un acto de un estado soberano defendiendo su propio territorio. Gerardo Hernández no estuvo involucrado de ninguna forma en el derribo. El gobierno incluso reconoció que no podía probar el caso en su contra, pero el asunto fue presentado de todas formas al jurado, que inmediatamente lo halló culpable.

6. Condiciones de prisión. Entre el arresto y el juicio, los Cinco fueron mantenidos sin fianza por 33 meses y además durante 17 meses estuvieron en celdas de confinamiento solitario. Se les impidió completamente la comunicación con sus familias y sus pequeños hijos, y no podían incluso comunicarse entre ellos. Justo cuando su caso estaba preparándose para apelación en Marzo del 2003, los Cinco fueron de nuevo enviados a celdas de castigo de forma sumaria “por órdenes de Washington” según los administradores de las cárceles locales, quienes estaban perplejos por esta directiva ya que todos estaban comportándose de una forma ejemplar.

7. Negativa a permitir las visitas de las esposas y la hija de dos de los Cinco. Los Cinco han estado en custodia por más de seis años. Durante ese tiempo a la esposa de Gerardo Hernández, Adriana, no le ha sido concedida la visa para que pueda visitar a su esposo. Ni a la esposa de René González, Olga, así como a su pequeña hija, se le ha permitido visitarlo. En una carta al Departamento de Estado de Estados Unidos, Amnistía Internacional ha condenado estos actos como violaciones del derecho internacional. Además, son violaciones de los derechos más básicos de la constitución norteamericana, que prohibe al gobierno realizar acciones que interfieran en la unidad familiar

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